miércoles, 19 de enero de 2011

Contrareforma

Ignacio de Loyola
Después de 1521, el Papado comenzó a realizar una serie de reformas para mejorar la organización interna de la Iglesia Católica. Se establecieron reglamentos muy estrictos para las órdenes religiosas tradicionales. En 1540 se autorizó la creación de la Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola sobre la base de dos principios: la obediencia absoluta al Papa y la estricta aceptación a los principios de doctrina dictados por la Iglesia de Roma. Los jesuitas se convirtieron en el principal apoyo y defensa del nuevo catolicismo.
En el Concilio de Trento (reunido entre 1545 y 1563) los obispos católicos reafirmaron los dogmas de fe que habían sido puestos en duda por Lutero, crearon centros destinados a la formación de sacerdotes y reconocieron al Papa como la autoridad superior de la Iglesia Católica. Aprobaron también el restablecimiento del Tribunal del Santo Oficio, conocido como la Santa lnquisición. Encargaron a esta institución, que existía desde siglos anteriores, controlar y garantizar la pureza de la fe católica de los creyentes y de aquellos que se convertían al cristianismo. Y también, la realización del índice de los libros prohibidos para la lectura de los católicos, por contener afirmaciones contrarias a la fe. Este movimiento fue llamado la Contrarreforma católica porque se propuso limitar el avance de la Reforma protestante.

LA REFORMA




Durante el siglo XVI, varios religiosos, pensadores y políticos intentaron provocar un cambio profundo y generalizado en los usos y costumbres de la Iglesia Católica en la Europa Occidental, especialmente con respecto a las pretensiones papales de dominio sobre toda la cristiandad. A este movimiento religioso se le llamará posteriormente Reforma Protestante, por ser un intento de reformar la Iglesia Cristiana buscando la revitalización del cristianismo primitivo y que fue apoyado políticamente por un importante grupo de príncipes y monarcas que "protestaron" contra una decisión de su emperador.

Este movimiento hundía sus raíces en elementos de la tradición católica medieval, como el movimiento de la Devoción moderna enAlemania y los Países Bajos, que era una piedad laica antieclesiástica y centrada en Cristo. Además, la segunda generación del humanismo la siguió en gran medida. Comenzó con la predicación del sacerdote católico agustino Martín Lutero, que revisó las doctrinas medievales según el criterio de su conformidad a las Sagradas Escrituras. En particular, rechazó el complejo sistema sacramental de la Iglesia Católica medieval, que permitía y justificaba exageraciones como la "venta de indulgencias", según Lutero, un verdadero secuestro del Evangelio, el cual debía ser predicado libremente, y no vendido.
La Reforma Protestante dependió del apoyo de algunas autoridades civiles para poder reformar iglesias cristianas de ámbito estatal (posteriormente iglesias nacionales). Los grandes exponentes de la Reforma Protestante fueron Martín Lutero y Juan Calvino.
El Protestantismo ha llegado a constituir la tercera gran rama del cristianismo, con un grupo de fieles que actualmente supera los quinientos millones y que se expande rápidamente en América Latina, Asia y África.
 Calvino


Julio Cesar


Cayo Julio César (Latín: Gaius Iulius Caesa Roma, Italia, 13 de julio de100 a. C., 15 de marzo de 44 a. C.) fue un líder militar y político. Que fue traicionado y asesinado por sus opositores, se le atribuía el titulo de rey-dios.



jueves, 13 de enero de 2011

Florencia

Tiahuanaco - El Cuzco

La Capilla Sixtina

Pintura Gotica

Posiblemente sea la colección de tablas góticas de los pintores medievales denominados «primitivos valencianos» la que más renombre ha dado al Museo de Bellas Artes de Valencia, tanto por la calidad como por el completo discurso artístico que permiten desde finales del siglo XIV y todo el XV, representados por una amplia selección de retablos de ese tiempo, ya completos o fragmentos de ellos. Técnicamente están ejecutados al temple sobre tabla, procedimiento que estará vigente hasta bien entrado el siglo XV, y por influencia de la pintura flamenca se fue sustituyendo por la técnica al óleo, que permite un colorido más denso y un manejo más dúctil.

El recorrido comienza por las Escenas de la vida de San Lucas, cuatro tablas procedentes del mutilado retablo del gremio de carpinteros en la Iglesia de los Santos Juanes de Valencia, atribuidas al Maestro de Villahermosa, que datan de finales del siglo XIV y constituyen las pinturas valencianas más antiguas del Museo. En estos momentos el Reino de Valencia se muestra receptor de tendencias artísticas procedentes de Cataluña a través de Lorenzo Zaragozá, siendo estas tablas un buen ejemplo de ello. Éste posiblemente es el motivo por el cual en un primer momento no hay una producción artística localmente definida, y las obras que encontramos responden a una corriente desgajada del tronco de la pintura catalana, que estilísticamente se vincula con el arte toscano y sienes, primordialmente del siglo XIII, fuertemente influenciado por el arte bizantino, que se difundió por toda Europa a lo largo del siglo XIV, recibiendo la denominación de italogótico.


Esta influencia artística continuará hasta 1400, momento en el que los talleres autóctonos empiezan a formular sus propios modelos, alcanzando una de las etapas más maduras de la pintura medieval valenciana, parangonable con lo más bello y refinado que se pinta en Europa en esos momentos. Dentro del siglo XV podemos distinguir dos estilos: el internacional y el flamenco. El primero, que dominará la primera mitad del siglo, está caracterizado por fusionar las diversas tendencias pictóricas en un estilo nuevo de líneas ondulantes y sinuosas, desligado de los arcaísmos anteriores y tendente a un preciosismo refinado y detallista, lo cual puede comprobarse en el italianizanteRetablo de Fray Bonifacio Ferrer o de los Sacramentos, obra de extraordinaria calidad y perfección técnica, en la que algunos historiadores creen ver la mano de Gerardo Starnina, o el Retablo de la Santa Cruz, atribuido a Miguel Alcanyís, obra maestra del momento por su intenso dinamismo y reinterpretación de los modelos del germánico Marçal de Sax. Otras piezas singulares son el Retablo de San Martín, Santa Úrsula y San Antón, de Gonçal Peris Sarrià, un pintor dotado de un elegante y refinado trazo de líneas, que lo sitúa como el más representativo del estilo internacional; la pequeña tabla bifaz de la Verónica de la Virgen y laAnunciación de Gonçal Peris con posible intervención de Pere Nicolau; y finalmente, de este último artista, el desmembrado Retablo de los Gozos de la Virgen, procedente de Sarrión (Teruel) concebido desde los supuestos del gótico internacional más refinado.